A comienzos de los años 70, el Ejército de Tierra adquirió el carro de combate francés AMX-30, del que 19 unidades fueron compradas directamente a Francia y 280 construidos en Alcalá de Guadaira (Sevilla) por la Empresa Nacional Santa Bárbara. Fueron modernizados en la segunda mitad de los 80 a las configuraciones AMX-30 ER1 y EM2. Durante varios años constituyeron el eje de la fuerza acorazada española. A partir de 1993 dotaron solo a unidades de Caballería, dándose de baja en su totalidad a principios de los 2000